La prevención, una misión de todos

La Iglesia está llamada a ser un lugar de piedad y compasión, especialmente para los que han sufrido. Para todos nosotros, la Iglesia Católica sigue siendo un hospital de campo que nos acompaña en nuestro itinerario espiritual.

Es el lugar donde podemos sentarnos con otros, escucharlos y compartir con ellos nuestras luchas y nuestra fe en la buena nueva de Jesucristo.

Nuestros Pilares

Prevención

Promovemos acciones y buenas prácticas que reduzcan situaciones de riesgo y fortalezcan ambientes seguros.

Formación

Ofrecemos procesos formativos permanentes para agentes pastorales, colaboradores y comunidades eclesiales.

Sensibilización

Fomentamos una mayor conciencia sobre la protección y el buen trato hacia niñas y niños, adolescentes y personas vulnerables.

Acompañamiento

Brindamos orientación y apoyo a las comunidades en la implementación de medidas de protección.

Quiénes somos

Somos un equipo pastoral y técnico, conformado por profesionales al servicio de la iglesia, realizamos nuestra misión pastoral en la Arquidiócesis de Managua. Estamos comprometidos con la promoción, formación y acompañamiento de las acciones orientadas a la prevención y protección integral de las niñas, niños, adolescentes y personas vulnerables.

Nuestro llamado surge desde el Evangelio, somos enviados a cuidar de manera especial a los más pequeños y vulnerables. Trabajamos para que cada momento de la vida eclesial y misionera sea una oportunidad para crear un espacio de acogida, donde tenga prioridad el respeto, la confianza y la seguridad de todos.

Estamos convencidos de que toda persona posee una dignidad inviolable, dada por Dios desde el momento de su creación, y que la Iglesia tiene la responsabilidad de promover y cuidar estos ambientes donde esa dignidad sea reconocida, respetada y protegida. Por ello, impulsamos una Cultura del Cuidado que fortalece la prevención, promueve el buen trato, fomenta relaciones sanas y contribuye a la construcción de comunidades más seguras, fraternas y comprometidas con el bienestar de quienes más necesitan protección.

Nuestro trabajo busca sensibilizar, formar y acompañar a las familias, agentes pastorales, educadores, comunidades y fieles en general, para que juntos asumamos la corresponsabilidad de prevenir cualquier forma de abuso, violencia o vulneración de derechos, y para que podamos responder con prontitud, cercanía y compromiso ante cualquier situación que amenace la integridad de una persona.

Como Iglesia, deseamos ser signo visible del amor misericordioso de Dios, promoviendo espacios para que el encuentro con Cristo se realice en un ambiente de confianza, respeto y protección.

«Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo.» Mt 25,40.

Con espíritu de servicio y esperanza, trabajamos para que la prevención sea una tarea compartida por todos y para que nuestras parroquias, comunidades e instituciones eclesiales sean verdaderos espacios de encuentro, cuidado y protección.