La misión del equipo es promover la Cultura del Cuidado y colaborar en la creación de ambientes seguros para niñas, niños, adolescentes y personas en condición de vulnerabilidad, mediante acciones de sensibilización, formación, prevención y acompañamiento pastoral.
Su labor es preventiva y educativa; no sustituye a las autoridades civiles, eclesiales ni a los organismos especializados encargados de investigar situaciones o denuncias.
Una vez que el párroco conoce y aprueba el proceso, se procede a conformar el Equipo Parroquial de la Pastoral de la Prevención.
Para ello, el párroco puede invitar a agentes de pastoral, catequistas, miembros de movimientos apostólicos, religiosos, religiosas o laicos comprometidos que posean cualidades humanas, cristianas y pastorales que favorezcan el trabajo de prevención y protección.
Se recomienda integrar un equipo diverso que represente las distintas áreas de la vida parroquial.
El primer paso es sostener una reunión con el párroco. En este encuentro, las personas que participaron en los espacios formativos promovidos por la Comisión Arquidiocesana deben compartir los contenidos recibidos, explicar la importancia de la Cultura del Cuidado y presentar las acciones iniciales necesarias para implementar la Pastoral de la Prevención en la comunidad parroquial.
Es fundamental contar con el respaldo y acompañamiento del párroco, quien es el primer responsable de promover ambientes seguros dentro de la parroquia.
En la primera reunión se recomienda:
Asimismo, es importante fortalecer la conciencia de que la prevención es una responsabilidad compartida por toda la comunidad parroquial.
Es necesario recordar que la Pastoral de la Prevención:
Sin embargo, no tiene la función de investigar denuncias, determinar culpabilidades ni sustituir a las autoridades competentes.
El Protocolo de Prevención es el instrumento que orienta las acciones de protección dentro de la parroquia. Su conocimiento permite actuar de manera organizada, responsable y conforme a las disposiciones de la Arquidiócesis.
Por ello, el equipo debe estudiar su objetivo, alcance y procedimientos antes de iniciar su implementación.
El Equipo Parroquial debe leer y estudiar cuidadosamente todos los instrumentos que forman parte del Protocolo de Prevención, especialmente:
El equipo deberá programar una o varias reuniones de trabajo para revisar el protocolo base que ha sido compartido y adecuarlo a la realidad pastoral, organizativa y operativa de la parroquia, siempre respetando los principios, criterios y orientaciones establecidos por la Arquidiócesis.
La adecuación busca facilitar su aplicación práctica sin alterar su espíritu ni sus objetivos.
El Código de Conducta es el conjunto de normas y compromisos que orientan el comportamiento de los agentes pastorales en sus relaciones con niñas, niños, adolescentes y personas vulnerables.
Su revisión permite que todos conozcan claramente las conductas esperadas y contribuyan a generar ambientes seguros y respetuosos.
Es un documento mediante el cual cada agente pastoral manifiesta libremente su compromiso de conocer, respetar y cumplir las disposiciones del Protocolo de Prevención y del Código de Conducta.
Una vez revisado y comprendido su contenido, cada agente debe firmarlo y entregarlo según las indicaciones parroquiales. La parroquia es la responsable de custodiar estos documentos.
Cuando el protocolo haya sido revisado y adaptado por el Equipo Parroquial, debe enviarse a la Comisión Arquidiocesana de Protección al Menor para su revisión y validación.
Se agradece realizar este paso tan pronto como concluya su elaboración, ya que permitirá brindar acompañamiento oportuno y asegurar que el documento cumpla con las orientaciones arquidiocesanas.
Una vez aprobado el protocolo, la parroquia deberá:
De esta manera, la comunidad parroquial fortalecerá una auténtica Cultura del Cuidado, inspirada en el Evangelio y en el mandato de Jesús: «Dejen que los niños vengan a mí y no se lo impidan» (Mc 10,14), promoviendo espacios donde toda persona sea acogida, respetada y protegida en su dignidad.
Recursos para la prevención
Parroquia Santa Martha
Reparto San Juan, Gimnasio Hércules 1c. abajo
Managua, Nicaragua